El Australia Group

Luchar la extensión de armas químicas y biológicas. Consolidación de seguridad global.

Comunicado de prensa - Reunión del Grupo Australia

6-9 de octubre de 1997, París

Los Participantes en el Grupo Australia celebraron, en París, los días 6 a 9 de octubre de 1997, consultas informales para debatir el problema persistente que supone la proliferación de las armas químicas y biológicas. Estas consultas informales tenían por objeto, en particular, debatir y mejorar de forma cooperativa la aplicación de las medidas nacionales reguladoras de las exportaciones, con vistas a impedir el abuso de las exportaciones mediante el suministro involuntario por sus propios nacionales de precursores químicos, agentes biológicos o equipos de doble uso para programas de armas de destrucción masiva.

Participaron en estas conversaciones Alemania, Argentina, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, la Comisión Europea, la República de Corea, la República Checa, Dinamarca, la República Eslovaca, España, los Estados Unidos, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Islandia, Italia, Japón, Luxemburgo, Noruega, Nueva Zelanda, los Países Bajos, Polonia, Portugal, el Reino Unido, Rumania, Suecia y Suiza.

Todos los participantes en la reunión se congratularon de la entrada en vigor de la Convención sobre las Armas Químicas, el 29 de abril de 1997, como un logro importante y largamente esperado en los esfuerzos internacionales por eliminar de una vez por todas las armas químicas, e instaron a todos los países que aún no lo hayan hecho para que firmen y/o ratifiquen la Convención. Observaron con satisfacción los importantes avances realizados por la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) por lo que respecta a la aplicación de la citada Convención.

En consonancia con su profundo compromiso con ambos instrumentos, todos los países participantes en el Grupo Australia son Estados Partes tanto en la Convención sobre las Armas Químicas como en la Convención sobre las Armas Biológicas y Toxínicas. Los participantes reiteraron su convicción de que la plena adhesión a ambos instrumentos es la vía más adecuada para librar al mundo, de forma permanente, de estas armas inhumanas de destrucción masiva. En este sentido, los participantes convinieron en que la cooperación informal continuada para el mantenimiento de medidas efectivas de regulación de las exportaciones sigue siendo importante y contribuye a reforzar la aplicación efectiva de dichas Convenciones. Los participantes en el Grupo Australia se comprometieron a garantizar la transparencia continuada de sus controles a la exportación de armas químicas y biológicas.

Los participantes han seguido revisando sus políticas nacionales de regulación de las exportaciones para asegurarse de que la normativa nacional aplicable promueve el propósito y los objetivos de la Convención sobre las Armas Químicas, se aplica de manera justa y continúa siendo plenamente coherente con dicha Convención.

Los participantes reiteraron asimismo sus anteriores manifestaciones de apoyo a la Convención y se reafirmaron en esos compromisos. Los participantes se congratularon de los avances realizados para reforzar la Convención sobre las Armas Biológicas y Toxínicas en las negociaciones celebradas en Ginebra por el Grupo Ad Hoc de Estados Partes en dicha Convención. Todos los países participantes en el Grupo Australia reiteraron su firme apoyo al desarrollo de procedimientos consensuados internacionalmente y dirigidos a reforzar la confianza internacional en el régimen que la Convención establece, mediante la verificación del cumplimiento de las obligaciones que la misma impone.

Los expertos de los países participantes debatieron además los sistemas nacionales de regulación de las exportaciones dirigidos a impedir el apoyo involuntario a la producción de armas químicas y biológicas. Defendieron la importancia de las medidas reguladoras de las exportaciones, como apoyo práctico a las prohibiciones globales de dichas armas, confirmando a la vez que los participantes aplican los controles a la exportación de una manera simplificada y efectiva que permite el florecimiento del comercio y el intercambio de tecnología con fines pacíficos. Acordaron que estas medidas de ámbito nacional seguirán estando dirigidas, de forma efectiva y exclusiva, a impedir cualquier contribución a los programas de armas químicas y biológicas. Los participantes observaron que estas medidas que impiden la proliferación de las armas químicas y biológicas redundaban en beneficio de la comunidad internacional en su conjunto.

Los participantes acordaron seguir estableciendo amplios contactos, incluido un nuevo programa de sesiones informativas para los países que no hubieran participado en las consultas de París, para fomentar la conciencia y la comprensión de las políticas nacionales en este ámbito. En este contexto, los participantes reconocieron la importancia de los seminarios regionales, como un medio valioso para ampliar los contactos con otros países en relación con estas materias. Los participantes se felicitaron, en este sentido, del seminario regional asiático sobre control de las exportaciones celebrado en Tokio en enero de 1997, y del seminario regional sobre control de las exportaciones de armas químicas y biológicas, destinado a los países de Europa central y oriental y a la Comunidad de Estados Independientes, y celebrado en el mes de octubre de 1996.

En la reunión también se debatieron aspectos relacionados con el interés de los grupos terroristas en las armas químicas y biológicas, y se reconoció que se trataba de una cuestión grave que exigía una atención continuada.

Los participantes acordaron celebrar nuevas consultas en octubre de 1998.